Salir al desierto

En esta novela corta o nouvelle de Leopoldo Brizuela, el desierto pampeano y los fortines de frontera de fines del siglo XIX son los espacios en que la civilización juega sus últimas batallas contra el indio; son por tanto espacios de tensión en los que se confrontan dos mundos.

En medio de esa guerra, la joven Rosario Burgos decide atravesar el desierto hacia el próximo fortín, custodiada por el senil cabo Vega. Pero un grupo de indios encuentra a los viajeros y los persigue por la llanura, por lo que el terror de ser capturada obliga a la muchacha a desplegar toda su insólita habilidad para mantener al enemigo a distancia. Como el relato nos advierte, cada enfrentamiento entre esos dos bandos forma parte de un duelo de dimensiones mucho más amplias. Y en tanto la persecución se prolonga, ofrece también la ocasión para una suerte de lejana convivencia en las soledades de la pampa, gracias a la cual los enemigos pueden observarse mutuamente y aprender cada uno las estrategias del otro.

La narración de Brizuela parece buscar un costado íntimo para el personaje mitológico de la cautiva. A lo largo de su viaje, Rosario también descubre el erotismo en las transformaciones de su propio cuerpo y en los primeros escarceos con un hombre. De esta manera el relato superpone dos formas en que la mirada recorta lo diferente: una enfrenta a civilizados y salvajes, la otra despierta el deseo entre un hombre y una mujer. Mientras el viaje transforma a la niña y fuerza sus estrategias para la supervivencia, el viejo cabo Vega, en contraste, sólo recuerda monótonamente el momento de su infancia en el que fue rehén de los indios. Por eso es Rosario, sólo en este aspecto parecida a la cautiva de Echeverría, la que a pesar de la supuesta debilidad de su sexo y de su corta edad comanda la travesía. Las diferencias ente las cautivas de ambos autores es más notable. En el caso de Brizuela los personajes se invertirán y el perseguidor se convertirá en el perseguido. En este caso la indefensa niña cautiva siendo perseguida por el indio será luego la mujer que emprenderá la persecución para concretar sus ansias de femineidad en aquel bárbaro.

2 Responses to “Salir al desierto”

  1. Muy buen ensayo, didáctico y claro, muchas gracias. Hace poquito leí una novela corta que también toma el tema de la cautiva, la recomiendo, es muy buena. Se llama Teresa, la cautiva. Saludos!

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